Nuestra contribución desde la didáctica para extraer las potencialidades educativas de las obras de “Fantasía en Negro Teatro”, ha consistido en la elaboración de Guías Didácticas, que diseñan una serie de actividades para realizar en el aula antes y después de la obra. El objetivo básico de estas guías es ayudar a los niños a un conocimiento más profundo de la realidad que se presenta en escena, incidiendo en todas las áreas de experiencia.

Las actividades, que pueden realizarse en forma de taller, propician una motivación previa, así como una formación progresiva de los niños como espectadores. De tal modo que se ha comprobado experimentalmente que los niños, con un complemento pedagógico-didáctico, conservan mayor número de recuerdos del lenguaje teatral. (Tejerina, 1994).

Dichas actividades se organizan en una doble vertiente: Por una parte, van dirigidas a que los niños comprendan y aprecien los valores estéticos del teatro y las peculiaridades del lenguaje escénico, incluyendo lo específico de la técnica de luz negra, o sea, la forma. Por otra parte, se dirigen al contenido de la obra, a la estructura de la obra como texto, que generalmente responde al esquema problema-solución. Normalmente suelen consistir en diálogos, representaciones o recreaciones de lo presenciado, ejercicios de análisis, comparación, clasificación de elementos que aparecen en la obra, ... todas ellas actividades propias de las distintas áreas del currículum y algunas bajo la forma de juegos cooperativos.

La gran ventaja con la que contamos, es que el grupo “Fantasía en Negro Teatro” utiliza unas obras generalmente basadas en cuentos infantiles de autores reconocidos (Michael Ende, Angelina Gatell, Gabriela Keselman, etc.) que posteriormente adaptan para convertirlas en texto dramático. En ellas se cumplen las condiciones que se consideran fundamentales en las piezas teatrales para niños:

•  Argumento sencillo, pero capaz de captar la atención del niño en todo momento, debido al continuo suspense y al uso constante del elemento sorpresa.

•  Vocabulario de acuerdo a la edad del espectador.

•  Categorías del cuento bien definidas, por ejemplo, los personajes, sin demasiados elementos secundarios.

•  Episodios divertidos.

•  Duración adecuada, lo cual requiere una presentación sintética.

Jesús MUÑOZ PEINADO
Asunción CIFUENTES GARCÍA

(Profesores de Didáctica de la Universidad de Burgos)